Seamos Sinceros (escribe Sergio Medina)

by , May 28, 2017

Si nos guiáramos por los slogans, pareciera que la sociedad a ciertas virtudes como la verdad, quisiera
ponerlas en la cúspide de la piramide jerárquica.

Pero lamentablemente los hechos de todos los días entran en conflicto con la retórica de las palabras.

Incluso en los juicios se alienta a las personas jurando sobre un libro sagrado, a decir ” la verdad , solo la
verdad, y nada más que la verdad “.

Es cierto que a nosotros los seres humanos realmente nos interese saber la verdad, o es solo algo
políticamente correcto que es necesario declamar hasta el cansancio, para poder creerlo?

Lo cierto es que los disidentes aún diciendo la verdad, jamás han sido bienvenidos en ningún foro ni en
ninguna época, ya se trate del ámbito politico, civil, o religioso de cualquier estado.

El australiano Julián Asange en la embajada de Ecuador en Londres y el norteamericano Edward Snowden
en Rusia, son dos parias y ejemplos vivientes , de lo mucho que importa a los estados la divulgación de la verdad.

Hablar de la verdad nos lleva indefectiblemente , a su antítesis, la mentira.

Mentira institucionalizada y aceptada de los políticos antes de una elección, las que se transforman en
promesas sin cumplir con el paso del tiempo, para ser luego ésto aceptado como norma por casi todos nosotros.

La verdad rara vez es digerible, siempre nos caerá mal,no importa como nos la sirvan, en cambio la mentira
es mucho más apetecible por su ilusorio contenido de esperanza y satisfacción ficticia.

O quizás por aquello “que cuando nos mienten es cuando nos hacen más felices”.

Quizás yo aquí me equivoco, y la verdad o la mentira no deberían estar hoy en el banquillo de los
acusados, sino nuestro insaciable apetito por que nos digan, aquello que nos gusta oír.

Hasta la próxima

SERGIO MEDINA